Lámparas de Sal del Himalaya

Actualizado: may 3





¿Alguna vez has notado cómo te sientes fresco mental y físicamente después de estar sentado al lado de una cascada? Lo que te hace sentir tan bien en lugares de este tipo es la abundancia de iones negativos que se producen en lugares naturales. Hay una manera de reproducir estos efectos desde el interior de tu hogar, y es a través de las lámparas de sal del Himalaya.

Así es, existe una manera de imitar estas circunstancias perfectas en tus propios lugares de origen y en el interior donde pasas mucho tiempo. Las lámparas de sal del Himalaya tienen la capacidad química y física de transformar una habitación, y tienen efectos curativos únicos.

Los peligros de los iones positivos

Estamos rodeados de iones positivos y negativos – estos son átomos o moléculas que han perdido o ganado un electrón y se cargan eléctricamente.

Los iones positivos son creados por dispositivos electrónicos y se han bautizado como “contaminación electrónica”. Como todos sabemos, estamos cada vez más rodeados de todo tipo de computadoras, televisores, teléfonos, microondas y otros electrodomésticos que ahora consideramos necesarios para nuestra supervivencia y entretenimiento.

Estudios han demostrado que nuestro cerebro es bombardeado por frecuencias 20 veces mayores que su frecuencia óptima, lo que resulta en todo tipo de problemas, incluyendo el insomnio, nerviosismo y alergias.

La Organización Mundial de la Salud llama al smog electrónico “una de las influencias ambientales más comunes y de mayor crecimiento” y afirma que la preocupación por los efectos sobre la salud deben ser tomadas en serio.

Las propiedades de los iones negativos

La naturaleza produce iones negativos para combatir la contaminación del aire. Atraen a las partículas nocivas, que están cargadas positivamente, y las equilibran y neutralizan para que pierdan sus características perjudiciales.

Con el fin de respirar aire fresco y puro y proteger nuestra salud, queremos estar rodeados de iones negativos. Los iones negativos estimulan el flujo de oxígeno al cerebro y de esta manera aumentan nuestro estado de alerta mental y la energía.

Los estudios científicos dicen demostrar que para que vivamos en un medio ambiente beneficioso, necesitamos una cantidad de iones negativos que oscile entre los 1000 y 1500 por centímetro cubico. La realidad es bien distinta. En ambientes cerrados de oficinas o lugares de trabajo donde conviven personas con multitud de aparatos y ordenadores, se suelen encontrar concentraciones que apenas llegan a los 200 iones por centímetro cubico.

¿Qué es una lámpara de sal del Himalaya?

Las lámparas de sal proceden de las salinas de la cordillera del Himalaya, en las que hace millones de años, antes de que las placas tectónicas chocaran, estaban cubiertas por el mar  y fueron levantándose hacia arriba, y es por ello, que ha quedado tanta concentración de sal, que junto con otros minerales, le da ese color anaranjado característico de la sal del Himalaya. A este tipo de lámparas de sal se les llama “vitaminas del aire” ya que tiene la propiedad de ionizar el aire, proporcionando por tanto muchos beneficios para la salud, como por ejemplo mejorando la inmunidad, mejorando el descanso y el sueño, aliviando los dolores de cabeza, etc. Los ionizadores comunes o industriales sólo ionizan y no consiguen mejorar la atmósfera de la habitación como lo hacen las lámparas de sal.

¿Cómo funcionan las lámparas de sal del Himalaya?

La sal está compuesta principalmente por sodio y cloro (NaCl). El sodio tiene carga positiva y el cloro carga negativa. La lámpara de sal al calentarse atrae moléculas de agua desde el aire y se forma por tanto una solución de sodio y cloro con agua. Igualmente el agua (H2O) tiene dos moléculas de hidrógeno, que es positivo, y una de oxigeno que es negativo. Al final de la reacción, los positivos neutralizan a los negativos, pero siempre queda un negativo suelto que intentará neutralizarse buscando un ion positivo en el polvo, las bacterias, radiación o partículas que corren por el aire de la habitación.

De esta manera es como las lámparas de sal ionizan el ambiente y reducen la exposición a los iones positivos. Estos iones negativos también los podemos encontrar en la naturaleza en lugares como cascadas o lugares donde exista aire puro, y también en atmósferas anteriores a una tormenta eléctrica.

Por otra parte, la lámpara es una fuente muy pura de la luz y su brillo multicolor tiene un efecto calmante y relajante.

¿Dónde y cuándo usar lámparas de sal del Himalaya en el hogar?

Se sugiere tener más de una lámpara. Puedes comenzar con una y luego añadir a tu colección a medida que avanzas. Es similar a las plantas – cuanto más, mejor. Debes tratar de tener al menos una en cada habitación que utilizas con frecuencia, como dormitorios y salas de estar.

Piensa lo siguiente:

  • ¿Dónde pasas la mayor parte del tiempo?

  • ¿Dónde tienes mucho “smog electrónico” de las computadoras, televisores, teléfonos móviles, etc.?

  • ¿Dónde te gustaría disfrutar los efectos relajantes de la lámpara?

Luego, coloca las lámparas en estas áreas.

Otra forma de mejorar la calidad del aire en tu casa, es frecuentemente ventilando el lugar, por lo que pueda circular el aire. En los meses de invierno o cuando hay altos niveles de contaminación de aire, puede ser difícil dejar las ventanas abiertas, y por lo tanto haber suficiente aire en todas las habitaciones. Es entonces cuando las lámparas de sal pueden ser particularmente útiles y pueden ayudar a limpiar el aire y eliminar la contaminación encerrada persistente de invierno.

Algunos de sus principales beneficios son:

  • Mejora la calidad del sueño

  • Reduce las alergias considerablemente

  • Brinda una profunda relajación mental

  • Ayuda a combatir los problemas respiratorios como asma, bronquitis, bronquiolitis.

  • Reduce los dolores de cabeza.

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